Viña Gravonia: de lo “clásico” a lo “atemporal”

VIÑA GRAVONIA CRIANZA 2008

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Es el tiempo el que pone a los grandes vinos y a aquellos quienes los crean en el sitio que les corresponde; y no los críticos o las tendencias aleatorias del mercado. Como decimos, el tiempo da o quita razones, y en este caso parece estar dándosela a la Bodega Lopez de Heredia y sus “clásicos blancos” de larga crianza, como el Viña Gravonia que hoy nos ocupa.

Rioja fue tierra de vinos blancos, y ahora, después de un destierro (¿injustificado?) durante décadas, hoy de nuevo, el mercado los reclama y aclama. Visionarios esos pocos (muy pocos) enólogos y bodegueros que supieron ver más allá del cortoplacismo generalizado, y valorar el tesoro que emergía de los adentros de sus tinas de madera. Tiempo de valor y coraje, como los nueve años que requirió este Viña Gravonia 2008 en su elaboración antes de salir al mercado, ajeno y a contracorriente de lo que fuera de las paredes de la bodega estaba sucediendo.

El nombre de Viña Gravonia procede de la AOC Graves, apelación francesa donde se elaboran los afamados Sauternes; vinos dulces que se producen a partir de uvas de las variedades sémillon, sauvignon blanc y muscadelle afectadas por la podredumbre noble (Chateau d,Yquem, por ejemplo, cuyo Chateau también sirvió de modelo e inspiración para la construcción arquitectónica de la Bodega de Lopez Heredia).

En un principio, la bodega procuró elaborar un vino similar a los dulces de Sauternes con las viñas de viura de la parcela Viña Zanconia; nombre con el que también se denominó al vino resultante. Pero la singularidad se abre camino en regiones con la categoría vitivinícola de La Rioja; donde su clima, su suelo, su orografía…etc., no podían sino marcar y moldear de forma irremediable las uvas que allí se cultivaban, y los vinos que a partir de éstas se producían. Paradójicamente, en un intento vano por repetir una fórmula, se abrió paso intempestivamente el sello de lo auténtico y lo singular; esto es lo que pasa cuando se le deja hacer a un terruño excepcional; gran inteligencia la del bodeguero por no llevarle la contraria. Finalmente, el pretendido vino dulce derivó en un vino blanco seco de larga crianza, y de la suma de Graves y Viña Zanconia, vino a denominarse Viña Gravonia, dando origen a un nuevo canón de elegancia y finura que muchas bodegas tienen como referencia en las elaboraciones de vinos blancos de guarda.

Ficha de cata:

  • Fecha de cata: 04 de enero de 2020 (se hicieron catas sucesivas para hacer seguimiento del vino una vez abierta la botella durante los días 5 y 6 de enero de 2020).
  • Marca: Viña Gravonia. 
  • Tipo de vino: vino blanco tranquilo fermentado en barrica a partir de uvas procedentes de viñedo convencional.
  • Bodega: Lopez de Heredia (Haro, La Rioja).
  • Añada: 2008 (calificada como muy buena en La Rioja).
  • Indicación geográfica: D.O. Ca. Rioja.
  • Variedad: 100 % Viura.
  • Presentación: botella de vidrio estilo bordelés de 0,75 l.
  • Tipo de cierre: corcho natural.
  • Grado: 12,5 º
  • Acidez Total: 5,0 g/l
  • Azúcares residuales: vino muy seco.
  • Producción: 13.100 botellas (hubo una gran bajada de producción pues hubo un tiempo en que el mercado no demandaba este tipo de vinos y se optó por injertar variedades tintas).
  • Edad del viñedo: 45 años
  • Superficie del viñedo: 24 ha
  • Suelo: Terrenos diversos que van desde aluviales hasta arcillo-calcáreos con presencia de gravas y cantos rodados.
  • Cosecha: Vendimia manual, racimo a racimo, que se transporta a bodega en comportas (recipientes de madera de chopo con forma de troncos de cono). La vendimia comenzó el 6 de octubre.
  • Vinificación: Una vez en bodega, la prensa rompe los granos para soltar el mosto. El mosto fermenta sin raspón ni hollejo en grandes tinas de roble de 60 hectolitros. El mosto fermenta en tinas de roble con más de 143 años de antigüedad. Las paredes de la tina, por su rugosidad, acumulan a lo largo de los años restos de tartratos y otros compuestos, formando un blindaje, una pantalla que constituye el hábitat perfecto para las levaduras que, en forma de esporas de resistencia, se conservan latentes de un año para otro. Esto permite conservar flora microbiana propia sin tener que recurrir a la siembra de levaduras industriales. Se realiza la fermentación maloláctica.
  • Crianza: 4 años en barrica, sometido a 2 trasiegos por año.
  • Tipo de barrica: Roble americano (tonelería propia).
  • Embotellado: Clarificado con claras de huevos frescos. Sin filtrar o flitración muy suave (gracias a la decantación producto de su larga crianza).
  • Maduración: 5 años en botella.
  • Descripción: Viñedos situados a 200 metros en línea recta del edificio de bodega, junto al río Ebro, a una altitud entre los 444 y los 472 metros.
  • Clima: Microclima de influencia atlántica.
  • Características de la añada: Año calificado oficialmente como MUY BUENO. Año que transcurre sin incidentes climatológicos graves, en ausencia de heladas primaverales pero marcado por las abundantes precipitaciones primaverales y posteriores a la vendimia, sin embargo un verano benigno y más seco favoreció el cuajado y la sanidad de las uvas lo que supuso la obtención de una cosecha no muy abundante pero de similar calidad que la del año anterior. La climatología fue excepcionalmente favorable durante toda la fase final del ciclo vegetativo, algo que siempre resulta decisivo para la calidad de la cosecha.
  • Consumo: Durante los próximos 10 años (2028) o incluso más si se conserva en óptimas condiciones.
  • Puntuaciones: 93 puntos Parker (añada 2008)
  • Precio: 20 euros.

Notas descriptivas:

  1. Fase visual: Color amarillo dorado. Tonos evolucionados producto de un proceso oxidativo. Muy limpio y brillante. Corcho natural de buena calidad y longitud adecuada para un largo periodo en botella.
  2. Fase olfativa: a copa parada, nariz en un inicio de baja intensidad (algo cerrado, normal si tenemos en cuenta sus siete años de botella). Poco a poco y ya en copa agitada se van abriendo paso sutiles notas procedentes de la crianza en barrica, aromas a sotobosque, cítricos (cáscara de naranja). También aparecen aromas especiados y minerales, así como los matices a frutos secos (almendra) propios de un proceso oxidativo.
  3. Fase gustativa: vino de entrada salina al que le sucede una verticalidad y frescura que le dotan de una gran bebebilidad. La salinidad y la frescura son los dos ejes sobre los que pivota a nivel gustativo la entrada y tramo medio, para poco a poco ir dejando paso en retronasal a las notas cítricas. Postgusto muy largo (contabilizado entre 1 y 2 minutos) en el que los cítricos (parecido al sabor que deja un caramelo de naranja cuando ya lo has terminado); para, de repente, ir abriéndose paso las notas procedentes de compuestos como el acetaldehído (frutos secos como almendras, algo de barniz).

Valoración: 7, 5/10.

Valoración de la crítica:

Vinos similares:

  • Viña Tondonia Reserva, Bodega López de Haro (54 € aprox. añada 2006)
  • Capellanía, Marqués de Murrieta (23 € aprox. añada 2014)
  • Remelluri Rioja Blanco, Remelluri (43 € aprox. añada 2016)
  • 5 V Blanco, Abel Mendoza (27 €aprox. añada 2018)
  • Valenciso blanco, Compañía bodeguera Valenciso (16 € aprox. añada 2018)

Conclusión:

Vino con una buena RCP , a pesar de su incremento de precio durante los últimos años, al haber aumentado la demanda y haber disminuido su producción. Es un vino de enorme clase a un precio no económico pero sí asequible, en comparación con otros muchos vinos de su mismo perfil que se encuentran en el mercado. Hay que considerar, además, que salen al mercado con una maduración de al menos cinco años en botella, cosa que no hace prácticamente ninguna bodega en España actualmente.

Nuestra valoración está un poco por debajo de otras valoraciones que se han encontrado; aún reconociendo que la asombrosa y unánime valoración positiva que despierta este vino entre los expertos no es casual. Seguramente, se efectuó la cata con expectativas muy altas a partir de las valoraciones y críticas que se conocían de este vino. También influye su incremento de precio de los últimos años pues, aunque sigue teniendo una gran RCP casi sin competencia en su segmento de mercado, ya se ha equilibrado un poco más acorde con la calidad que ofrece.

En un principio, se encontró una tenue intensidad aromática; pero luego se fue abriendo y ganando en intensidad y complejidad; y, sobre todo, tiene este vino una virtud destacable, y es que una vez abierto no sólo aguanta varios días en óptimo estado se consumo, sino que incluso al segundo o tercer día alcanza mayores cotas de expresividad.

Nos ha parecido un vino de enorme bebebilidad, por su frescura y mineralidad, y con un gran peso en la cata de los aromas terciarios que le dotan de gran complejidad y persistencia. Quizás, nos hubiera gustado encontrar algo más de notas primarias o de su crianza en barrica (sin olvidarnos de que es un vino con más de diez años de existencia): florales, frutales, membrillo, tostados, camomila, vainilla, caramelo…etc.; tal y como se indica en otras notas de cata que se han leído sobre este vino; en  nuestro caso, no aparecieron (quizás algo de frutas de hueso). Este 2008 se encuentra en un estado óptimo de consumo, pero su gran acidez nos permite inferir que aún tiene un gran recorrido en botella.

Un vino de gran elegancia y finura (no en vano ya se anuncia en su etiqueta que es un vino fino). Vino muy equilibrado y con una buena complejidad, que va aportando matices diferentes en cada fase de la cata. Poca presencia de aromas primarios o varietales (predominancia de aromas terciarios, aunque también se pueden apreciar algunas notas lácteas pues se realiza la fermentación maloláctica). La viura es una uva poco expresiva, aunque su gran acidez en regiones como La Rioja permite someterla a estas largas crianzas en donde en simbiosis con la barrica saca toda su elegancia y esplendor. 

Aunque consideramos el maridaje como un asunto muy propio de cada cual, a nosotros nos ha sugerido que puede combinar muy bien con mariscos (debido a su salinidad) así como con quesos y ahumados (debido a esas notas oxidativas parecidas a los vinos de Jerez o de Montilla-Moriles).

Como ya hemos mencionado, Viña Gravonia es un vino de los considerados como “clásicos”, un vino blanco de larga crianza que tuvieron mucho auge en La Rioja y que poco a poco se fueron dejando hacer por la falta de demanda en el mercado, el cual tenía puesto el foco de los “expertos” y “marketinianos” en el boom de los vinos blancos jóvenes y frutales, encontrando su punta de lanza en la DO Rueda; a modo de ejemplo sirva el caso de la bodega Marques de Riscal, que optó trasladar a esta denominación su elaboración de blancos.

Quizás sea la Bodega Lopez Heredia una nave nodriza donde el devenir de lo inmediato se desvanece y el tiempo se suspende, trascendiendo a éste para dejar su impronta, algo que sobrevive a la erosión de lo acontecido, dando paso a lo “atemporal”.

Lo clásico cómo antesala de lo eterno, pues en su acepción originaria clásico significa aquello que es “modelo o digno de imitación”, esto es, un canón que permanece; ahora el mercado, víctima de la inmediatez, le rinde pleitesía, o, como dice Maria José Lopez de Heredia, capitana de la nave: “quizás lo tradicional está de moda”…o quizás nunca dejó (debió dejar) de estarlo, pensamos nosotros.

Cuvee Especial 2015

Cuvee Especial de Bodegas Sierra Cantabria 2015.

DOC Rioja. 14%Vol.

Precio: entre 16 y 18 €.

89 puntos Parker y 94 puntos en la guía Peñin.

 

La Bodega

Bodegas Sierra Cantabria. Fundada en 1957 en Páganos, Rioja Alavesa.

 

El Viñedo:

Viña La Llana de 10 hectáreas. Con una edad superior a 30 años y ubicado en Labastida (subzona Rioja Alavesa).

Variedad tempranillo100%.

Suelo arenoso, con restos de grava y canto rodado.

Agricultura integrada y abonado orgánico.

 

La Elaboración:

Despalillado 100%.

Fermentación maloláctica en barrica.

Envejecimiento de 12 meses en barrica de roble francés (85%) y americano (15%). Barrica nueva (40%).

 

El Enólogo :

Marcos Eguren. Considerado entre los más destacados del panorama enológico español.

Siempre inquieto e innovador, sacó uno de los primeros vinos con el sello del Consejo Regulador genérico (San Vicente).

También apostó por los vinos procedentes de un sólo viñedo, mucho antes de que el Consejo los regulase (El Puntido), (La Nieta), (El Bosque).

Gran reivindicador y divulgador de la variedad “tempranillo peludo”, autóctona de la Sonsierra.

Puso en el mapa enológico mundial a la DO Toro, con su Numanthia. 100 puntos Parker en 2004.

 

La cata:

Tapón de corcho natural de una pieza, colmatado.

Buena calidad, buena nariz. Sin olores extraños.

Color granate con una capa media-alta.

Color bastante homogéneo entre el menisco y el corazón, lo que indica que está poco evolucionado.

Nariz floja con la copa parada. Al mover la copa, aumenta levemente la percepción de los aromas, notándose un toque a fruta madura y a madera nueva.

En boca, se muestra mucho más expresivo. Posee un cuerpo vigoroso, es potente y a la vez sedoso y elegante, aunque muestra también una ligera astringencia.

Los taninos están bastante bien integrados y aunque tiene una marcada acidez, no desentona ni destaca sobre el conjunto.

Sabores a especias y madera nueva, con un toque picante y ahumado.

Notable persistencia en boca, dejando una sensación cálida y muy agradable en el paladar.

 

Impresión Personal y Conclusiones:

Es un vino que me ha gustado bastante. Elegante y armonioso. Deja un gusto muy agradable que invita a seguir bebiendo.

Por poner un pero diré que, en mi opinión, todavía le falta un año o dos para alcanzar su momento óptimo de consumo ya que mi sensación es que todavía no han terminado de redondearse los taninos. De ahí la ligera astringencia que he notado.

En cuanto a su relación calidad precio, me parece más que aceptable, ya que considero que su calidad lo merece. Incluso, diría que está muy por encima de muchos vinos con más precio y fama.

CATA VINO TINTO EL COTO, CRIANZA 2015 por J. Galofré

El vino elegido para la cata ha sido de la bodega El Coto de Rioja, crianza de 2015. Se trata de un vino tinto. Su precio en una tienda especializada en vinos fue de 7 €. En las siguientes fotografías se puede observar la fotografía de la botella, de la etiqueta y de la contraetiqueta.

Etiqueta botella de El Coto, Crianza 2015. Vino tinto
Detalle etiqueta vino tinto El Coto, Reserva 2015

La bodegas se encuentran ubicadas en el Camino Viejo de Logroño, 26, 01320 Oyón (Álava) España. Su página web es www.elcoto.com/contacto/es. El enólogo principal que hace de director técnico es César Fernández San José, en la página web https://www.vinoseleccion.com/enologos/cesar-fernandez puede encontrarse su C.V. La bodega se encuentra dentro de la denominación de origen D.O. RIOJA, https://www.riojawine.com/es-es/.

Lo primero que hemos hecho es cortar la cápsula inferior por debajo del borde existente en el cuello de la botella, ver primera fotografía. Luego se ha descorchado utilizando un sacacorchos tipo tirabuzón o palanca, también denominado de dos tiempos, con una pequeño cortacápsulas integrado.

Lo primero que se observa en el corcho es que no está muy manchado longitudinalmente, el vino ha penetrado poco en el corcho del tapón. Esto puede ser debido a dos motivos uno por haber estado poco tiempo en botella y otro por el tipo de tapón.

Contraetiqueta vino tinto El Coto, Reserva 2015
Detalle penetración vino en corcho
Vista frontal del corcho, detalle

Al tratarse de un vino de crianza de cosecha del 2015, se puso en barrica al cabo de más de medio año desde la cosecha y el tiempo en barrica puede oscilar entre 6 y 12 meses. El vino se embotelló como muy tarde a mediados del 2017, con lo que lleva unos dos años y medio en botella. Esto no es mucho pero suficiente para haber penetrado un poco más. En cuanto al tipo de corcho vemos que es un aglomerado, cosa poco adecuada para un vino de crianza. Esto además puede incidir en la permeabilidad del corcho restringiendo la penetración del vino en su interior. A partir de aquí procederemos a efectuar la cata con los exámenes visual, olfativo y gustativo

1. Aspecto, examen visual.

Tiene un color cereza subido parecido al de la picota con tonalidades rubí.

La intensidad de color es media, si se pone un escrito debajo y se mira a través de la copa se intuye que hay algo escrito pero no se lee. El IC debe estar alrededor de 10.

La tonalidad es media-baja, es un vino en el que predomina el color rojo y mantiene algo de azul en el contorno (T=A420(amarillos)/A520(rojos)).

Es un vino brillante y limpio. Además es un vino límpido, sin posos ni materia en suspensión. No tiene burbujas

2. Olor, examen olfativo

Tiene un aroma potente, se nota bastante el alcohol, se trata de un aroma primario. En cuanto a los aromas secundarios hay un ligero sabor a lácteos y cítricos.

Los aromas principales son a fruta sobremadurada, vainilla y tostados de la madera. Estos últimos se confunden o combinan con olores a café y tabaco.

Se trata de un vino agradable, potente pero fino. Es un vino evolucionado con una duración media en nariz.

3. Gusto, examen gustativo

Es un vino suave con acidez fresca y con una pequeña (baja) astringencia que no llega hasta el final de la lengua. Tiene un toque ácido y se nota el alcohol.

Cuerpo ligero, redondo, equilibrado y un poco astringente o amargo. En el retronasal aparecen notas oxidativas.

Se notan los taninos, precipitación de las mucinas y ligera sequedad en boca. Es un vino armonioso y sedoso, es correcto. Es de gusto estable y persistencia prolongada. Al cabo del tiempo la astringencia pasa al final de la boca.

Valoración final: Es un vino típico de crianza baja en barrica de roble americano, típicamente de la Rioja. Se nota el aroma y sabor a vainilla y madera tostada. La relación calidad/precio es buena. Se nota el alcohol sobre todo en la fase olfativa, pero no es molesto. Sobre 10 le pondría una puntuación de 7.

Conclusiones: Vino redondo, correcto, sin defectos organolépticos, de color picota. Se aprecian los aromas primarios del alcohol y los secundarios de los lácteos. Gustos y aromas de vainilla y de madera tostada (café, tabaco y tierra). Se nota el alcohol y algo de acidez pero no desvirtúan su equilibrio siendo un vino de gusto sedoso. Vino sedoso, con poca estructura y suave. Vino con poca crianza, breve paso por barrica.

Se ha catado un vino de calidad media, crianza, y de un precio asequible, 7 €. Ha sido una experiencia agradable por el tipo de vino, sedoso y suave con carácter y sin mucho cuerpo y estructura. Es un vino fino y agradable que ha proporcionado un rato relajado durante su cata.

 

VINO VNVEGA, DESCONOCIDO POR MUCHOS

Breve historia sobre la cooperativa.

Pertenece a la Cooperativa Interlocal Virgen de la Vega, situada en Haro (La Rioja). Es fundada en 1965 por 67 hombres y mujeres, pero no es hasta 1967 cuando se inauguran las instalaciones para elaborar los primeros vinos. Es en 1989 cuando se instalan los primeros depósitos de acero inoxidable y la sala de barricas. Es en 2001 cuando la bodega hace la última ampliación para seguir elaborando vinos de calidad como el que ahora os voy a presentar.

El vino: VNVEGA

Este vino proviene de viñedos de más de 50 años, de los pueblos de los alrededores de Haro (La Rioja), de suelos arcillosos calcáreos y de viñas de poco rendimiento por hectárea. Este vino se selecciona de manera rigurosa y se fermenta en depósitos de acero inoxidable. Después realizará la maloláctica en barricas nuevas de roble francés, con mitad tostado ligero y mitad tostado medio. Después el vino reposa durante 12 meses en estas barricas, lo que le hace ir cogiendo un paladar a madera muy suave pero muy exquisita. Para finalmente pasar a botella otros 6 meses.

El vino es un tempranillo de la DO Rioja. Pertenece a la cosecha 2009 y fue embotellado en Diciembre de 2010, aunque ha sido consumida en 2019. Quizás lo que le de más prestigio es esa calidad que me he encontrado al descorchar la botella después de tanto tiempo. Tiene un grado alcohólico de 13,5%vol.

En 2015 consiguió el premio zarcillo de plata. Como curiosidad cabe destacar que solo se realizan 1200 botellas al año.

Cata:

El vino tiene un color rojo cereza de capa baja -media y una intensidad olfativa quizás algo baja, pero se llena la boca con un toque de fruta roja y negra madura. En boca en el retrogusto nos sale esa madera suave avainillada, con ciertos toques a café. El cuerpo lo tiene medio y la intensidad gustativa también media, dejando un sabor largo a la madera.

El precio viene a ser unos 15€ por botella. Quizás para ser de una cooperativa resulta algo elevado, pero una vez que lo pruebas se nota la diferencia con otros quizás de la misma categoría. Particularmente es un vino únicamente conocido por las personas de la cooperativa y creo que por como es se le podría llegar a dar más salida de la que tiene.

Cata vertical

Una cata vertical se basa fundamentalmente en escoger diferentes botellas de vino de varios años, pero con un punto en común: han de ser de una misma bodega. Esta cata se ha planteado de manera diferente a una cata vertical convencional. Una cata vertical convencional trata de poner desde el vino más antiguo al más nuevo, pero en este caso se han mezclado los años con el fin de que los participantes de la cata tuviesen que hacer una aproximación de los vinos catados; eso sí, se les han dado los años para que no fuese tan complicado. Otro de los fines es que la cata sea más neutral y los participantes no se dejen guiar por las sensaciones de cata de los años respectivos a estos vinos.

Los vinos elegidos son todos de las bodegas Araico, en Villabuena de Álava, una bodega familiar con unos vinos clásicos de maceración carbónica y naturales. Estos vinos se han conservado en un calado, lugar idóneo donde tienen una buena ventilación, sin luz y con humedad. La historia de este calado es extensa, pero no es el momento para detenerse en este punto. Sirvan simplemente unas pinceladas: uno de los hermanos de esta familia, el que heredó esta bodega, restauró el calado y ha ido añadiendo cada detalle a lo largo de los años hasta conseguir la restauración completa de esta antigua bodega. En la actualidad, está destinado al turismo, y recibe numerosas visitas.

Imagen1Los vinos que se han elegido se han conservado durante años en dicho calado, y son de los años 2004, 2008, 2009, 2010, 2015 y 2016. Son vinos de crianza, a pesar de que en esta zona los más destacados son los vinos de año de maceración carbónica o cosechero.

Para añadir juego a la cata, se planteó que uno de los vinos que se iban a catar pertenecía a otra bodega del pueblo. Esta broma (ya que todos los vinos eran de la misma bodega) hizo dudar a los participantes, pero la mayoría de ellos se atrevió a decir qué vino era el que pertenecía a otra bodega.

cata 2

LAS NOTAS DE CATA

Según la siguiente foto, ordenamos de izquierda a derecha desde el vino 1 hasta el vino 6.

A simple vista, los que más color tienen podríamos decir que son el vino 6 y el 3. El vino 1 es el que mayor IC tiene y, el 2, el que menos.

VINO 1: 2010

Tiene olores a fruta madura, compota, mora y algo de humedad. Tiene bastante cuerpo, poca acidez en boca. Se nota que tiene bastante alcohol. A media boca se hace más dulzón, goloso con ligeros sabores a madera y a taninos secantes; al final tiene un sabor ligero a raspón.

VINO 2: 2015

Tiene olor a humo, aromas minerales, etc. Este vino podríamos decir que es más serio que el anterior. En boca es goloso, tiene un sabor a madera más intenso que el anterior, y un tanino más verdoso e intenso. Parece más joven. Es un vino equilibrado y tiene una mayor acidez que el vino anterior.

VINO 3: 2004

Olor a humedad, puede deberse al sitio donde se ha conservado, el corcho, etc. Después de realizar una agitación, el vino se va abriendo; para ello, es necesario darle un poco de tiempo. Se nota que es un vino antiguo, aunque podríamos decir que está equilibrado, que se conserva bien. Se podría concluir que este vino sabe mejor de lo que huele.

VINO 4: 2016

Este vino está limpio, no tiene olores a humedad como es el caso de los anteriores. Puede ser también porque es más joven y ha reposado durante menos tiempo. Tiene una nariz compleja. Se nota la maceración carbónica en estos vinos.

VINO 5: 2009

No es muy frutal, tiene un ligero olor a humo y podríamos decir que no tiene nada que ver con los anteriores vinos. Es bastante alcohólico en comparación con los vinos anteriores y tiene menos cuerpo que otros que hemos catado.

VINO 6: 2008

Es complejo, intenso, persistente. En la cata se comenta que es el vino más antiguo. Es el que más cuerpo tiene y al final de la cata podríamos decir que raspa un poco, pero es una sensación agradable.

La puntuación final obtenida en los vinos catados es la siguiente:

VINO AÑO PUNTUACIÓN TOTAL OBTENIDA
Vino 1 2010 23
Vino 2 2015 26
Vino 3 2004 15
Vino 4 2016 26
Vino 5 2009 23
Vino 6 2008 34

 

Puedes ver mi presentación aquí Cata VERTICAL

Los Rioja de los Noventa

Otro año mas nos ponemos a rebuscar u olisquear por mueble-bares, desvanes, almacenes y sótanos de sus casas en busca de botellas extraviadas, malqueridas y olvidadas. En este caso nuestro objetivo: Vinos de Rioja de la década de los 90. Es que los más viejos, se nos están acabando.

En este afán, conseguimos hacernos con un número suficiente de botellas de los años 90 de la DO Rioja, principalmente de bodegas prestigiosas ya en esa época y alguna que otra botella anecdótica de años anteriores, que me da pena hasta descorchar.

Así que ordenamos los vinos, de mas viejo a más joven, estrategia que en este tipo de vinos da mejor resultado, descorchamos las botellas, lo cual con algunas no resulta nada fácil (se nota que son años de apurar en los corchos), como siempre se introdujeron las botellas en sus fundas, para no dejarnos influenciar por su conocimiento, las dejamos que respirasen un rato y nos liamos a la tarea.

Valcor, de Bodegas Valcor de El Cortijo (Logroño) Tinto de 1990. (12,5 % Vol.)

Alguno recordará esta bodega de corta trayectoria, sobre todo si se quedo sin cobrar su vino, como le ocurrió a varios.

El vino aparece muy evolucionado en color, con mucha acidez volátil y olor acrescente y a cueva en boca ácido y agrio, con ligera sensación dulce del alcohol.

 

 

 

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Añares de Bodegas Olarra de Logroño cosecha 1990. (12,5 % Vol.)

Color también muy evolucionado, con aromas un tanto reducidos con cuero y tostados. En boca alta acidez con regusto metálico y muy poco cuerpo.

 

 

 

 

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Vino servido en la boda de Donato Guzmán (padre de Julen) de San Vicente de la Sonsierra del año 1993.

Un vino con bastante intensidad colorante, evolucionado razonablemente y brillo escaso. Con aroma dulzón, con matices de azúcar caramelizada y regaliz y recuerdos a humedad y tierra mojada. En boca se muestra equilibrado, caliente, dulce y con cuerpo. Resulta bastante largo en boca con recuerdos de café y vainilla que dan impresión de buena madera de crianza.

 

 

 

 

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Solar Viejo de Bodegas Solar Viejo de Laguardia, Reserva de 1994. (12 % Vol.)

Color bien conservado, manteniendo tono rojo. En nariz muy sucio al principio, recuerda olores a cuadra. Al agitar se abre a aromas más dulzones. En boca resulta equilibrado, caliente y con cuerpo; con un final de boca largo y recuerdos a café.

 

 

 

 

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Graco Imperator de Bodegas Burgo Viejo de Alfaro, Crianza 1995. (12,5 % Vol.)

Color no intenso, pero conservado. No muy intenso en sus aromas, pero elegantes con toques lácteos y florales cuando se abre trás agitarlo. En boca no tiene mucho cuerpo, pero se conserva muy entero y con acidez, resultando un tanto “juvenil”.

 

 

 

 

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Longrande de Bodegas Abeica de Abalos, Reserva de 1996.(13 % Vol.)

A la vista, alta intensidad colorante manteniendo muy buena tonalidad. En nariz inicialmente humedad, para pasar a tonos de café y tostados. En boca se mantiene muy entero y con mucho cuerpo, resultando mas caliente que ácido con un final de boca de tanino dulce.

 

 

 

 

 

Viña Amezola de Bodegas Amezola de la Mora de Torremontalvo, Crianza de 1997. (12,5 % Vol.)

Color bastante evolucionado y con poco brillo. En nariz aparece dulce y rancio con recuerdos ajerezados que se trasmiten también luego en boca, recordando a brandys y vinos de Jerez. El conjunto resulta bastante agradable.

 

 

 

 

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Burgo Viejo de Bodegas Burgo Viejo de Alfaro, Roble 1998. (12,5 % Vol.)

A la vista evolucionado y muy brillante. en nariz inicialmente algo neutro con recuerdos a bayeta mojada, luego al abrirse tras agitación aparecen aromas balsámicos, humo y tostados. En boca le falta algo de cuerpo, resultando caliente y con un final dulzón.

 

 

 

 

Marqués de Carrión de Bodegas Marqués de Carrión de Briones, Reserva 1998. (14 % Vol.)

Mantiene muy bien su color, con alta intensidad colorante y mucho brillo, conservando tonalidad adecuada. En nariz aromas a fruta madura con toques de madera a tostados y chispa de mechero. En boca se muestra sabroso, entero y equilibrado, con mucho cuerpo y sensación alcohólica importante. Con un final de boca muy largo y agradable.

 

 

 

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Estos fueron los resultados obtenidos:

Ptos.
Marca Bodega Tipo Añada % Vol. Población Totales Puesto
Valcor Bodegas Valcor Generico 1990 12,50% El Cortijo 24
Añares Bodegas Olarra Generico 1990 12,50% Logroño 24
Donato Guzmán Donato Guzmán Generico 1993 ¿? San Vicente de la Sonsierra 66
Solar Viejo Bodegas Solar Viejo Reserva 1994 12% Laguardia 70
Graco Imperator Bodegas Burgo Viejo Crianza 1995 12,50% Alfaro 93
Longrande Bodegas Abeica Reserva 1996 13% Abalos 97
Viña Amezola Bodegas Amezola de la Mora Crianza 1997 12,50% Torremontalvo 55
Burgo Viejo Bodegas Burgo Viejo Roble 1998 12,50% Alfaro 41
Marqués de Carrión Bodegas Marqués de Carrión Reserva 1998 14% Briones 110

Resultados muy gratos para mi, ya que tanto el vino Marqués de Carrión, como el Graco Imperator, son obra mía en otros tiempos.

Al final y fuera de concurso, catamos estas otras excentricidades:

Juan Colomer Mummany, Brut Nature de 1994

Un poco de espuma en el servicio, que desaparece inmediatamente, luego alguna burbuja suelta. Color amarillo dorado y aroma a levadura con acidez volátil alta y recuerdos como a cuero. En la boca sin burbuja y oxidado. Muerto total.

 

 

 

 

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Botella de la Benemerita Guardia Civil embotellada en Laredo en 1982

Un pasote de presentación que nos traslada a otra época.

Color razonable y en nariz cerrado, sucio y con volátil. En boca mantiene la acidez y un toque dulzón, pero también se le nota algo picado.

 

 

 

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El mismo vino de la boda del padre de Julen, pero en este caso convertido en un perfecto vinagre añejo.

Para rematar la cata, nada mejor que la mejor canción de Rock de los noventa, según la revista Rolling Stone.