El encuentro con los amigos durante estas fechas es un buen momento para degustar vinos #winelover y ponerse al día sobre lo acontecido últimamente en nuestras frenéticas vidas. Después de una pandemia que nos ha tenido en vilo durante dos años, este año ese encuentro ha sido más que especial, sobre todo porque, por suerte, ahí seguíamos todos en plena forma.

Sin que ninguno de ellos lo supiera, ayer era la prueba de fuego para mí, cumplir con una tarea que tenía pendiente. Llevo degustando vinos más de 25 años, y en estos tiempos de “influencers”, “#hastags” y un sinfín de terminologías modernas, decidí que fuera el destino el que me eligiera el vino. En la carta había tres tintos jóvenes, la mayoría teníamos claro que íbamos a hincarle el diente a un suculento cachopo, así que me ausenté un momento y fueron mis queridos amigos los que decidieron el vino: Caecus tinto joven 2021. Precio de la botella 9 euros, más que razonable para un vino joven en el canal Horeca. En bodega cuesta 5,50 euros.

La bodega Pago de Larrea, S.L. se encuentra en Elciego (Álava), un municipio que forma parte de la Denominación de Origen Calificada “Rioja”, ubicada dentro de la zona Rioja Alavesa. Es uno de los municipios con más tradición vitivinícola, estando hoy en boga especialmente por su importancia enoturística. La bodega se fundó en 2003 por la familia Larrea con amplia experiencia y tradición vitivinícola.

Como ya os he contado, el vino elegido fue el tinto joven 2021 marca Caecus. Es un vino tranquilo de variedades Tempranillo 95% y garnacha 5% con 13,0% Vol de graduación alcohólica, según se indica en su etiqueta. Al haberme ausentado no pude fijarme en el tipo de tapón que portaba la botella.  No obstante, tanto la temperatura como el descorche y servicio fueron los adecuados.  

El examen organoléptico realizado me llevó a las siguientes conclusiones:

Fase Visual: Vino tinto brillante, limpio, de color violáceo, propio de un vino tinto joven.  Capa media-alta, con buena lágrima.

Fase Olfativa: A copa parada resulta un vino con algo de oxidación, propia del paso del tiempo desde su elaboración, que prácticamente desaparece durante la degustación.  Con la aireación de la copa destacan aromas a frutos rojos, tipo frambuesa, mora y claras notas de regaliz, propias de los vinos tintos jóvenes de esa zona de la Denominación.

Fase Gustativa: En boca asoman los sabores frutales y a regaliz; tiene viveza, es cálido por el contenido en alcohol y bastante tánico; se bebe muy bien, aunque sería recomendable su consumo en un corto plazo de tiempo ya que se aprecia una incipiente evolución.

En resumen, se trata de un vino joven enérgico, fácil de beber, franco y afrutado donde destaca claramente la variedad tempranillo.

Casi os asevero que nosotros ya no somos ni tan jóvenes ni tan enérgicos, pero el espíritu lo seguimos manteniendo. De hecho, cayeron unas cuantas botellas, lo que nos alegró el cuerpo y el alma. ¿Mi nota? Un merecido 8/10.

No dejes de seguirme, pronto más entradas en este wineblog.

«El mejor vino no es necesariamente el más caro, sino el que se comparte.»