El jardín de la Emperatriz – Rioja Crianza 2017

El Jardín de la Emperatriz – 2017

Con el objetivo de intentar buscar diferentes tipos de vino, sin salirnos de la DOC Rioja, hoy catamos este crianza de 2017, El Jardín de La Emperatriz, de Bodegas Finca La Emperatriz.

En primer lugar llama la atención la gran calidad del vidrio de la botella, pesada y personalizada en la parte superior con el logotipo de la bodega, que de manera inconsciente, y aun sin haber probado todavía el vino, nos induce hacia un vino de gama media-alta.

En su contra etiqueta, vemos que se han utilizado una multitud de variedades, entre las que predomina el tempranillo (90% tempranillo, 5% garnacha, 2% graciano, 2% viura y 1% maturana tinta) sí, incluso en una proporción menor tenemos una variedad blanca, la viura.

Tras servirlo en la copa, a la vista, es un vino oscuro y cerrado.

En nariz podemos denotar toques potentes chocolate puro, toques especiados, crianza en roble, fruta roja…

(más…)

Cata del vino “Legado de Viteri”

https://www.bodegasderioja.com/es/bodega/gerardo-viteri/

Bajo el árbol de navidad de éste año, una de las cosas con las que me encontré fue con un pack de botellas de ésta bodega que por la presentación y el contenido, despertó mi curiosidad, por lo que he decidido iniciar mi aventura como bloguero del vino, qué presuntuoso suena, con una de las botellas. Concretamente el crianza. Por lo que pediré disculpas de antemano por si mis sentidos no están a la altura y tiene que leer esto alguien con más experiencia, o con experiencia a secas que también haya probado éste vino jejeje.

Espero no perderme por el camino durante la realización de la tarea y terminar parafraseando a un tal Roberto Verino, que dijo aquello de “Un vino es ideal cuando uno lamenta haber acabado la botella.” Así que allá vamos!

Me dispongo a llevar a cabo el análisis sensorial u organoléptico del vino tinto crianza “Legado de Viteri”. Vino de denominación de origen calificada Rioja. Esta pequeña bodega familiar es dirigida por Gerardo y Aurora con la ayuda de sus hijos, todos ellos responsables del buen hacer de su producto. Esta pequeña bodega que, aunque localizada en Rioja Alavesa (Assa/Lanciego), tiene la mayoría de sus 35 hectáreas de viñedo al otro lado del Ebro, en el meandro de El Cortijo (Logroño). Viterico (gama joven) y Legado de Viteri (crianza y reserva) son sus vinos insignia. Se nota que al ser una bodega pequeña, invierten tiempo en pulir pequeños detalles, desde el viñedo hasta la distribución de sus vinos, con lo que seguro que la cata va a ser un viaje interesante por los sentidos.

Tipo: Tinto, crianza 2018

Calificación: D.O.C Rioja

Nota global (del 0 al 10): Le pondré un 8,5.

Notas: nos encontramos ante un vino redondo sin aristas. La botella es la clásica bordelesa y al descorcharlo apreciamos que el corcho es colmatado. La etiqueta es sencilla, cualidad que le confiere elegancia a la botella y en la contraetiqueta tenemos una breve descripción del buen hacer que hay detrás de éstos vinos. Podemos adquirirlo por 3,5 euros que, pese al precio, considero que estamos ante un vino cuya relación calidad precio es excelente.

  • Fase visual: presenta una capa media-alta con tonos rojos que se van volviendo menos intensos en el borde de la copa, y van adquiriendo una tonalidad más anaranjada. No se perciben azules y presenta buen brillo y con una limpidez correcta.

  • Fase olfativa: a copa parada, nos encontramos con que tiene bastante tipicidad, confirmando que es un crianza de Rioja Alavesa. Es ligeramente intenso, se notan toques de fruta madura y especias. Al agitarlo nos llegan aromas a frutas maduras negras, como la mora negra, no hay sensación de reducción por ningún lado y se aprecia un ligero toque floral y a regaliz.

  • Fase gustativa: un vino muy completo y equilibrado entre la potencia alcohólica y la acidez. Siendo un vino cálido, el recuerdo final es algo fresco, ligeramente denso, característica que equilibra la corpulencia, la acidez y el carácter alcohólico con un recuerdo final casi amargo. Podríamos hablar de tanino dulce y maduro, ya que es poco verde y agradable. Es ligero a la entrada en boca e inmediatamente después aparece la sensación caliente y ligeramente ácida que perdura después en el tiempo. Es un vino bastante bien compensado y de trago largo.

Conclusión: me ha parecido un vino fácil de beber, fresco, bastante bien equilibrado y cuya relación calidad precio es más que decente, confirmando que no siempre hay que dejarse la cartera para dar con productos de calidad. Y bueno, os preguntareis si me estoy lamentando por el hecho de haberme terminado o no la botella :). Dejaré que uséis libremente la imaginación mientras disfrutáis de un feliz final de semana.

Ctra. Laguardia, Km 7 01308 Assa – Lanciego. Álava

Tel: 652 195 295

bodegagerardoviteri@hotmail.com

Dominio De Nobleza, descubrimiento del domingo

Hace poco más de un mes, salí con mi pareja a tomar algo por el pueblo. Hacía tiempo que no salíamos y aprovechamos que hacía sol y era domingo para dar una vuelta y hacer un poco de vida social antes de comer. Fue toda una sorpresa para mi descubrir el vino del que os voy a hablar y que recomiendo que probéis si tenéis oportunidad. Aviso desde ya que soy nueva en este mundo de las catas pero reconozco cuando las cosas están bien hechas y este vino puede presumir de ello. Pedimos un par de copas y quedé tan satisfecha que, sabiendo que tendría que hacer más catas a lo largo de este curso, le pedí que me vendiera una botella. La degusté en casa unos días después y este fue el resultado:

La bodega encargada de hacer este vino fue fundada en 1975 y está situada en Fuenmayor. Intentan fusionar la tradición con la enología contemporánea y su corte clásico puede verse en la etiqueta, de colores sobrios y letras doradas.

Al descorcharla nos encontramos con un corcho poco maquillado, pareciendo de buena calidad.

Este vino es monovarietal Tempranillo, variedad extensamente cultivada en España y que supone más del 60% en La Rioja, con 12 meses de crianza en barrica de roble francés y 6 meses más en botella. Tiene una graduación de 14º.

Al echarlo en la copa vemos un caldo rojo rubí de capa media-alta, limpio y brillante.

En nariz, a copa parada, se notan olores como a vainilla. Al remover la copa, se detectan olores a fruta roja y flores con gran potencia aromática.

Por fin en boca, descubrimos un vino de una primera impresión muy agradable, de dulzor seco y suave, de acidez equilibrada y delicada. En su paso por boca, se aprecia su cuerpo poderoso y carnoso con un tanino equilibrado y bueno.

Nos deja un aroma retronasal potente, atractivo y de naturaleza afrutado, con una sensación final larga y placentera.

Quién me iba a decir a mí que esa mañana de domingo podría descubrir este vino del que ahora ya soy fan.

¿Está el roble español a la altura del francés y el americano? Cata PINNA FIDELIS ROBLE ESPAÑOL.

He decidido catar este vino por la peculiaridad del tipo de roble que utilizan para su crianza, la crianza de este se realiza en barricas de roble español (Quercus Robur). Un roble muy poco extendido en la actualidad en el mundo enología, sobre todo debido a su escasez. Pinna fidelis roble español es un vino de “autor” elaborado en Ribera del Duero del que sólo se hacen 1.500 botellas.

BODEGAS PINNA FIDELIS

El nombre de la bodega homenajea con su nombre en latín a su localidad de origen: Peñafiel. Nace en el 2001 como fruto de la pasión vitivinícola de unos amantes de esta tierra situada en el corazón de la Ribera del Duero. La tradición centenaria de Bodegas Pinna fidelis, heredada de padres a hijos y marcada por el carácter de la variedad Tinta del País, encontró así un nuevo camino para acercar al consumidor unos vinos de excelente calidad con la producción de vinos criados en barrica. La bodega da protagonismo a la fruta matizándola con crianzas muy cuidadas para conseguir vinos emsamblados, ambles y elegantes.

EL VINO

Pinna fidelis roble Español es un vino del que se elabora una edición limitada y pequeña cantidad, en este caso solo se elaboraron 1.500 botellas (5 barricas bordelesas), siempre en añadas escogidas, para criarse 14 meses en las barricas de Quercus robur procedentes del norte de españa, concretamente del Pirineo Navarro. Los viñedos tienen una baja producción y la uva es cuidadosamente vendimiada a mano y seleccionada, lo que da origen a un vino fresco en boca, con buena acidez y muy aromático.

Tipo: Vino tinto Región: Ribera del Duero

Variedad: Tinta del País Grado: 14,5%

Tamaño: 750 ml (botella bordelesa) Añada: 2019

ROBLE ESPAÑOL

El roble español tiene características intermedias entre el francés y el americano pero con una mayor cantidad de compuestos aromáticos. También aporta al vino mejores propiedades para su crianza y evolución en botella, pudiendo alargar su vida. En España el roble se sólo se encuentra en el centro y norte de la Península Ibérica. El principal problema es que no existe una gestión forestal como la que se lleva a cabo en los bosques de roble francés. Este Quercus robur resulta equilibrado en su composición tánica y rica en compuestos aromáticos tan interesantes como el eugenol y la cis-whiskylactona. Dan resultado a vinos muy valorados con notas de tostado, torrefacto, café con leche, pudiéndose considerar una madera idónea para el envejecimiento de vinos de calidad.

CATA

VISTA: Rojo Picota muy cubierto, limpio, brillante y glicérico. NARIZ: Aroma de intensidad alta, frambuesa, fruta madura en compota, canela, cacao, café. Con el paso del tiempo aroma floral de violetas. BOCA: Potente carnoso, tanino dulce, glicérico y amable.

CONCLUSIÓN

El vino en cata me ha gustado mucho, tiene una complejidad aromática muy interesante y en boca tiene unos matices muy elegantes. La botella me ha costado 28,50€, me parece que es un precio bastante bueno teniendo en cuenta que es una edición limitada de 1.500 botellas (la mía la número 253) y que tiene crianza en un roble tan escaso, que entiendo tiene que encarecer muchísimo el precio de las barricas. Yo suelo ser consumidor de Vino tinto Ribera del Duero y este vino será de los que vuelva a comprar, un vino con cuerpo perfecto para quedar bien en una comida con amigos. Mi puntuación para este es de 81/100.

“De Chiripa”, ¿Un Milagro?

Vaya por delante que aunque declarado neófito en el arte de catar organolépticamente un vino, no lo soy tanto en disfrutarlo, y sobre todo en compartirlo como consumidor cuando tus papilas descubren algo diferente, atractivo, e interesante como es el vino que os presento hoy.

Quiero poner de relieve un vino que lo definiría casi de Milagroso, no tanto porque manen arrobas de vino de sus depósitos o tinajas, tal y como ocurriera en mi localidad en 1677, conocido como el milagro de la multiplicación del vino,

sino por el hecho de haber podido hacerse un hueco en el mercado, yendo a contracorriente ante tanto avance fitosanitario y producto enológico.   

Sin duda este vino tinto con un nombre peculiar, “De Chiripa” es un guiño a la tradición, al respeto del producto, de agricultura ecológica y con vista al futuro biodinámico. Una agricultura libre de herbicidas, pesticidas y abonos. Una elaboración sin enzimas, acidificantes o taninos añadidos y con el empleo de levaduras autóctonas. Arriesgado sin duda alguna..

Vamos pues a viajar hasta Roa de Duero (Burgos), donde además se encuentra el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero, para conocer más en profundidad este vino tinto “De Chiripa”, cuyo nombre le viene dado de familiares y antepasados del bodeguero Tomás Esteban de Bodegas y Viñedos Valderiz

Bodega: BODEGAS Y VIÑEDOS VALDERIZ

D.O. Ribera del Duero

Añada: 2019

Composición Varietal: 95% Tempranillo, 5% Albillo.

Viñedo: Uvas procedentes de viñedos plantados en vaso por Tomás Esteban con una edad comprendida entre 20 y 30 años producciones de 5.000 kg hectárea con certificado ecológico.

Altura: 820 m

Vendimia: Tradicional.

Elaboración: La elaboración es muy suave, sin grandes extracciones, en cubas de cemento con una capacidad de 8.000 kg. Durante la elaboración no se utilizan enzimas o levaduras que no sean las autóctonas de la propia uva. Maloláctica 100% Depósito.

Crianza: Durante 12 Meses. Tipo de Crianza: 50 % Foudre,  20% Hormigón y 30 % Barrica

Grado alcohólico: 14%Vol

Elaborado y Embotellado: Bodegas y Viñedos VALDERIZ (Roa – Burgos).

Se trata de un vino tinto, en botella bordelesa, pesada y con una etiqueta tipo sábana que prácticamente recubre la totalidad de la botella. En ella se dibuja una casa de piedra antigua en tonos blanco y negro. La botella tiene un corcho de 49mm natural colmatado. 

Fase Visual: Tiene una Intensidad colorante media, brillo medio y con limpidez. Con tonos rojo cereza.

Fase Olfativa: A copa parada, tiene una intensidad aromática media, aromas a frutos maduros, ciruela diría yo. Si movemos la copa, descubrimos un aroma más intenso y se aprecia la madera.

Fase Gustativa: En boca es un vino que está equilibrado, suave, redondo, aparecen sabores de crianza, madera, largo y el postgusto es agradable.

Es un vino que me ha gustado mucho por su carácter propio, fino, equilibrado, redondo, te deja un sabor muy agradable donde aprecias el sabor a las frutas maduras y a la madera con un sabor muy característico, quizá de los Fudres , es un vino que te apetece seguir bebiendo.

Quizá en mi opinión el precio ligeramente elevado 13,50€, y la etiqueta algo sobria, diría que es lo que menos llama la atención de este vino de la Ribera, pero sin duda está para darse el capricho.

Nos vemos en la siguiente entrega. Muchas Gracias!!