CATA DE TXAKOLÍS

Ha llegado el miércoles, y esta vez es la hora de catar los txakolís, esos vinos blancos tan característicos y peculiares en el País Vasco. He querido preparar una cata entretenida

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Viñedos de Getaria, emparrados altos en pendientes escarpados


escogiendo chacolís de distintas denominaciones y territorios. Pero antes de hablar sobre la cata, vamos a informarnos mas sobre el txakolí.
 

¿Que es el txakolí?

El txakolí, txakolina o chacolí es un vino blanco, joven y afrutado con una leve acidezconoces-la-joven-do-chacoli-de-getaria---getariako-txakolina-6068-1 característica que se elabora mayoritariamente con la variedad Hondarribi Zuri (autoctona del Pais Vasco). Es un vino diferenciado que se caracteriza por su sabor afrutado y aromas a citrico, herbaceos y florales. Tiene una graduación moderada (10º-12º). Se sirve fresco y en ocasiones se suele escanciar, ya que al servirlo desprende una pequeña aguja de carbónico que esta muy bien integrado en el producto.
Hay que resaltar que en pocos años el chacolí ha evolucionado mucho por la ayuda de las tecnologías y técnicas modernas. Antiguamente, era una bebida que se fermentaba en barricas viejas de roble y se elaboraba en caseríos de País Vasco, Burgos y Cantabria. Se consumía localmente y se utilizaba como objeto de cambio entre los vecinos. Hoy en día, han consegido tener un producto mas logrado y de mas calidad. Para saber mas sobre el txakolí, podeis descargaros mi presentacion del “Txakoli”.

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Sidra Natural Asturiana.

Sidra Natural Asturiana.

IMG_20141218_200319En esta ocasión, aprovechamos la sesión semanal de cata para despedirnos el grupo hasta el próximo año 2015, dada la llegada de las vacaciones de Navidad.

Por hacer algo distinto y contando con la colaboración de nuestra querida compañera Asturiana Carmen, le encargamos que se aprovisionase de ricos productos de su tierra, durante su visita de fin de semana. Lo que evidentemente hizo, entre ellos, como no, sidra.

Como siempre, el deber antes que el placer. Así que nos pusimos un rato serios y repasamos nuestros conocimientos sobre elaboración de sidra natural y como catarla y apreciarla.

A continuación nos dedicamos a realizar la cata de 6 sidras naturales asturianas, que a continuación se detallan. Para ello contamos con la inestimable colaboración de Blanca, que realizo el escanciado de las mismas.

Además de efectuar una puntuación de las sidras, cada participante asignó una palabra a los conceptos de “Color”, “Aroma” y “Sabor” de cada una de las sidras. Con el glosario resultante de esta experiencia y para darle un carácter global a la cata, según los términos más empleados por los catadores se ha elaborado la descripción organoléptica de las sidras que aparece más abajo.

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La cata arrojo los siguientes resultados:

ORDEN Marca Llagar Localidad Año % Vol. PUNTOS Clasificación
1 Villacubera Cortina Coro Villaviciosa 2013 6% 94
2 Camin Trabanco Gijón 2013 6% 44
3 Prau Monga Angelón Nava 2013 6% 61
4 Viuda de Angelón Angelón Nava 2013 5% 76
5 Cortina Cortina Villaviciosa 2013 6% 68
6 Llagar de la Ferreria Cortina Villaviciosa 2013 6% 65
*Las sidras fueron puntuados de 1 a 6, sin repetir puntuación.
*Destacar, que fue una pena que las sidras estuviesen “un poco mayores”, ya que en todos los casos se trato de sidra del 2013, consumida a finales del 2014.

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Pasemos ahora a comentar las sidras una a una:

Villacubera – Cortina Coro – Villaviciosa

Vista: De color amarillo pajizo algo evolucionado y con cierta neblina.

Nariz: Manzana, vainilla y mar. Suave, ligera y frutal, si bien también un poco rancia con toques a jabón.

Boca: Buena acidez, adecuado dulzor y ligero amargor, aunque también se encontraba un poco apagada y con ligeros toques de oxidación.

Camin – Trabanco – Gijón

Vista: De color amarillo dorado, fue calificada de evolucionado, obscuro, amarronado y terroso.

Nariz: A sidra, si bien complejo un tanto apagado y corto, con ligera oxidación.

Boca: Correcta en dulzor, acidez y amargor, resulto un poco acuosa y apagada, así como escasa en carbónico.

Prau Monga – Angelón – Nava

Vista: De color amarillo pajizo, con reflejos dorados. Algo evolucionada, se encontraba un poco apagada, obscura y turbia.

Nariz: Aroma escaso, aunque suave, frutal y dulzón. Recuerdos salados y a nuez, si bien con toques a lías y sulfídrico  y ligeramente abierta.

Boca: escasa en acidez, dulzor y carbónico, un poco muerta. Retrogusto sabroso pero corto.

Viuda de Angelón – Angelón – Nava

Vista: Presento un color amarillo pajizo palido, con matices verdosos ; clara y blanquecina en el escancie.

Nariz : Aroma intenso y frutal, complejo y equilibrado, con recuerdos de manzana.

Boca: Ligeramente ácida y un poco amarga, con carbónico escaso, recordaba a la manzana y al limón, con un final un poco metálico. No obstante resulto un poco escasa e insipida, siendo catalogada por algunos catadores de “aguachirri” y “desaborida”.

Cortina – Cortina – Villaviciosa

Vista: Amarillo pajizo obscuro, con reflejos verdosos.

Nariz: Aroma frutal de manzana, aunque un poco escaso y sucio.

Boca: Un poco neutra, con escasa acidez. Sabrosa, suave, dulce y fácil de beber. Un poco agridulce y con recuerdos a pera.

Llagar de la Ferreria – Cortina – Villaviciosa

Vista: Amarillo limón, con reflejos verdosos. Se presentaba clara aunque un poco apagada.

Nariz: Fresca y frutal, con recuerdos a manzana roja y matices herbáceos, si bien un poco escaso en el tiempo.

Boca: Equilibrada, fresca, ligera y suave. Un poco agridulce resultaba chispeante, como una Sal de Frutas

 Finalmente y dada también la naturaleza lúdica de la ocasión, nos dispusimos a hincar el diente a la rica selección de productos asturianos dispuestos para el evento. ¿Como no?, bien acompañados de vino, cava o sidra, o todos ellos; a gusto de cada cual.

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A otru año, más.