El Meu Primer PRIORAT

La Bodega elegida esta vez, es Vall de Llach, y tengo que admitir, que fue de casualidad, ya que cuando me decanté por esta Denominación de Origen no conocía ninguna bodega ni ningún vino de esta zona. Para comprar el vino fuí al Corte Inglés y cuando leí el nombre de la etiqueta me enbaucó y fue lo que hizo que optase por ella.

Celler Vall de Llach se creó a principios de los años 90 por el cantante Lluís Llach y el notario Enric Costa en Porrera, dos amigos de la infancia nacidos en la comarca del Empordà. Curiosamente, ni Costa ni Llach suelen beber alcohol, y la fundación de la bodega fue más un acto de apoyo a la economía local de Porrera, sobretodo tras las riadas que habían asolado la región y que pusieron en jaque a no pocas familias que tenían en la agricultura su principal medio de vida.

Merece la pena visitar la sede de Vall Llach, que se halla en Cal Valdrich, una de las casas rurales más antiguas de Porrera. La casa ha sido reformada al detalle en los últimos años e incluye rincones realmente íntimos, como el espacio dedicado al poeta Miquel Martí i Pol, que había sido un gran amigo de los propietarios.

La bodega ha adquirido en propiedad una selección de viñas de entre 60 y 90 años, de cariñena y garnacha que aseguran un mosto exclusivo, son las principales variedades aunque hoy en día comparten el protagonismo con el Merlot, el Cavernet Sauvignon y el Syrah. Las acciones y procesos que se imponen son el rigor y la calidad. La combinación medida de tradición y de las más altas tecnologías se aplica rigurosamente en todos los procesos creativos del vino: cultivo, vendimia, fermentaciones, maceración, prensado, reposo y embotellado.

El carácter único del Priorat permite a este referente del vino catalán ofrecer unas botellas verdaderamente fascinantes y exclusivas.

Apostamos por la microproducción controlada de nuestras fincas y «trossos» con el objetivo de que la calidad prevalga siempre por encima de la cantidad.

CELLER VALL LLACH

Ubicación de la bodega por si os apetece conocerla:

PRIORAT

SI OS APETECE CONOCER MÁS ACERCA DE LA DOC PRIORAT DESCARGAR EL SIGUIENTE POWER POINT:

La tierra del Priorat es un poema de pendientes y hondonadas, una piel de sombras y luces que hablan del esfuerzo secular de sus habitantes. Un lenguaje de cimas y depresiones, de márgenes y roquedos que expresan las dificultades que las vides tienen que superar para ofrecer su tesoro. Estas condiciones adustas, casi salvajes, con un clima poco temperado y una pluviometría escasa, son las que otorgan a la bodega de Porrera el privilegio de obtener uno de los mejores mostos del mundo. El Priorat hace de la relación del ser humano con la tierra, un delicado equilibrio entre el esfuerzo de un cultivo durísimo y el disfrute de unos resultados únicos. Cuando caminas por los viñedos de “llicorella” (pizarra), comprendes que estás pisando uno de los factores más apreciados del Priorat y la clave más secreta de la calidad de sus vinos. La vid y sus raíces, buscan y penetran las minúsculas rendijas entre los trozos de “llicorella”, entrando en una extraña relación de amor y odio, de supervivencia.

La abrupta comarca del Priorat (Priorato en Español)  se encuentra en la provincia de Tarragona.  Al sur del río Ebro y a unos 25 kilómetros del mar, se trata de una región en la que el terreno se ondula como un acordeón.

La región vinícola del Priorat convive con la de Montsant. El Priorat cuenta con 1800 hectáreas de viñedo y es muy difícil que pueda crecer o extenderse. De un lado, el propio relieve dificulta la plantación de viñedo en las zonas más escarpadas. De otra parte, la denominación vecina de Montsant envuelve como si de un anillo se tratara al Priorat.

Muchos de los viñedos más antiguos, se ubican en laderas muy escarpadas, donde el trabajo de la vendimia resulta muy complicado y a los que sólo animales y el hombre pueden acceder: terreno imposible para la mecanización.

Pero, Como Se Llama El Vino???

embruix (embrujo)

Como ya he comentado, el motivo de la elección de este vino fue su nombre, de ahí la importancía de la elección de los nombres para los vinos, me embaucó, me cautivó, me dío intriga probarlo y realizar la cata, embruix (embrujo) su nombre me pareció diferente, curioso, interesante, aparte verlo escrito en minusculas me pareció intrigante y raro a la vez, pensé que llamar así a un vino tendría un motivo. Una vez lo compré y empecé a indagar en él pude corroborar mi primera impresión, es un vino que dicen que desde el primer sorbo te embauca, que está elaborado con los viñedos más jovenes de la bodega, (entre 6 y 12 años) y que no te no te deja indiferente. Cuando hablemos en la cata sabreis si fue así o si por el contrario fue un vino que no me dijo nada.

Como vereis el trabajo de investigación es fundamental para poder realizar un análisis en condiciones.

El trabajo en que hallamos placer cura la pena que causa.

(William Shakespeare)

3, 2, 1 AL LIO!!!

Fase Visual

Que importante es que cuando buscamos un vino nos entre por los ojos, por el motivo que sea, nuestro primer contacto con la botella van a ser los ojos así que creo necesario tener esto en cuenta a la hora de elegir todo lo que la envuelve, el nombre, la etiqueta, la botella propiamente dicha, cápsula… Si algo nos llama la atención lo elegiremos, si no lo descartaremos sin darnos ni cuenta por eso para que esto no ocurra creo que es fundamental pensar en los que lo van a comprar en nuestros futuros compradores, ponerse al otro lado y darle una vuelta.

Como vemos en este primer video, la botella que utilizan es la bordelesa de 75cl, con un encapsulado de estaño bastante simple, del mismo color que la etiqueta, es decir, gris azulado. El corcho utilizado es 100% natural, huele sorprendentemente bien, con el anagrama de la bodega y la añada serigrafiadas en él. En el anverso de la botella a primera vista vemos dos etiquetas, en la parte de arriba una mas grande bicolor, combinando gris y azul claro, en la que simplemente aparece el nombre del vino (embruix), con el nombre la bodega ( Vall de Llach), la añada (2018), cuando se embotelló (2020) y el lugar (Porrera). Justo debajo de esta hay otra bastante más pequeña, del mismo color gris, en la que nos dicen que es un vino de la DOC Priorat, con 15%vol, de 75cl, producto de España, y que contiene sulfitos. En el reverso aparece el codigo de barras, y la contra etiqueta del Consejo Regulador de la DOC Priorat, garantía de origen. (También lo podemos apreciar en las fotografias de la parte de arriba). Me sorprendió que no apareciese por ningún lado, la o las variedades utilizadas para su elaboración así que una vez más tuve que investigar por internet y pude saber que la Cariñena (35%), Garnacha (20%), Merlot (20%), Syrah (20%) y Cabernet Sauvignon (5%) son las elegidas para su confección.

En este segundo video lo que vemos es que al servir la copa se aprecia una capa de intensidad media-alta, con una intensidad de color de 7 sobre 10 y contemplamos un vino limpio, brillante, en el que el color nos recuerda a una cereza picota.

Fase Olfativa

Mi primera impresión cuando me acerque la copa a la nariz, sin haberla movido, fue una sensación muy agradable, potente y bastante persistente, los aromas destacados fueron los minerales y los especiados, pero también sobresalía un aroma a cereza madura.

Al mover la copa esos aromas se hicieron todavía más potentes y más notorios lo cual me encantó, siguieron estando por mucho rato ya que la persistencia en nariz, fue larga.

Fase Gustativa

En boca el primer impacto fue de potencia, según va recorriendo tu lengua, paladar… vas sintiendo una sensación muy agradable, y a pesar de que se trate de un vino de 15%vol esta muy equilibrado en cuanto a alcohol y acidez se refiere, es un vino que lo sientes vivo, con un cuerpo estructurado, y con unos taninos con una astringencia que no pasa desapercibida.

Los minerales te transportan al terruño, te llevan al Priorat a esas pizarras, las notas especiadas sobresalen bastante y por último esa cereza picota madura le da un toque muy especial y muy gustoso.

La persistencia de esos gustos es muy larga y en cuanto a calidad yo diría que es un vino fino y elegante.

En boca, no me deufradó, era mi primer vino del Priorat y la verdad es que me apasionó, como dije cuando la compré, el nombre me embaucó y tengo que decir que el vino me sorprendió para bien, como descubrí cuando indagué no te deja indiferente.

Para Terminar

Mi nota para este vino es de 18 sobre 20, mi sorpresa ha sido tal, que seguiré catando vinos de esta bodega y de esta denominación, ya que me ha encantado. Me ha parecido fácil de beber, y muy recomendable.

Su precio fue 17E la botella, la verdad que en principio me pareció un poco caro, pero una vez degustada la botella y conociendo el trabajo que hay detrás mi puntuación es de 7 sobre 10.

Se recomienda maridar con Guisos de carne / Filete a la pimienta / Embutidos ahumados

Que os ha parecido???? Me encantaría conocer vuestra opinión!!!

Vinos de mesa que alegran el día.

Estantería hipermercado

Es viernes, última hora de la tarde y bordeando el toque de queda (maldito Covid19) hay que hacer la compra.
Ya con todo lo necesario para sobrevivir una semana mas en el carro me dispongo a ojear el pasillo que despierta ilusiones entre los jóvenes un sábado por la noche.

Las estanterías están repletas de botellas de todos los colores, graduaciones y formas pero la mirada me lleva directamente al apartado de vinos donde de forma sutil me voy acercando como una leona acechando a su presa. ZAS! no hay tiempo de reaccionar, dos botellas de vino tinto caen al fondo del carrito sin que nadie se percate.

Solo queda huir del lugar del crimen y la parte mas difícil de todas, pagar. Van sonando los pitidos de la caja registradora aunque no parece importarle a nadie, saco la cartera la deslizo por el lector y me voy.

Un rato después ya en casa y con el vino refrigerándose medito sobre la aventura del día de hoy con la única intención de hacer esta maravillosa cata de dos vinos de mesa de hipermercado que os traigo hoy:

Vinos seleccionados para la cata

Vino tinto monovarietal Syrah, Mar de Uvas. Sin D.O.

Bodega, Viña Tridado. (Tarragona)
Grado alcohólico, 13,5%.
Añada 2019.
Precio 2,4€.

En este caso nos encontramos ante un vino embotellado “por para”, sin más datos que los que podemos observar en el reverso del envase y sin posibilidad de descubrir al artífice del producto, estilo de vinificación o procedencia exacta.

A primera vista no destaca del resto, botella bordelesa, una etiqueta corriente con ligero relieve  y encapsulado morado.

La primera razón de su compra, la variedad de uva impresa en la parte frontal (No me puedo resistir siendo Syrah). La segunda, la novedad del producto, con algo menos de un año de cara al público es tentador probar vinos con pocas referencias.

Una vez abierto, con un cierre de corcho aglomerado que se desmenuza ligeramente al contacto con el sacacorchos se asoman los primeros aromas.

Ya en la copa puedo apreciar que es un vino límpido, de color cereza intenso no demasiado brillante y capa media.

Pasando a la fase olfativa, sin detectar ninguna anomalía a copa parada la primera impresión es agradable. Es un vino ordinario, con aromas primarios afrutados aunque de corta duración.

En movimiento el vino gana intensidad pero sin apreciar evolución alguna o quizás con toques demasiado sutiles que no me permiten descifrar el contenido.

En el apartado gustativo una primera impresión buena, tiene un toque dulce y untuoso.
De acidez viva sin ser excesiva y una potencia alcohólica suficiente, es redondo con taninos
maduros, algo suaves para mi gusto.
En retronasal se queda algo débil en cuanto a intensidad.

Como impresión final diría que estamos ante un vino armónico, con un posgusto directo de
persistencia corta y aunque sea un vino común de mesa está muy por encima de la media
que podemos encontrar en un hipermercado.

Excelente calidad/precio, sin duda para el día a día es un vino que no debería faltar en la despensa y que seguramente guste a la mayoría de comensales.

Haz click aquí y te subo al análisis del Merlot, es gratis

Vino tinto monovarietal Merlot, Mar de Uvas. Sin D.O.

Bodega Viña Tridado. (Tarragona)
Grado alcohólico, 13,5%
Añada 2019.
Precio 2,4€

Es el momento de hablar del hermano “menor” de este par de vinos, personalmente no lo había catado hasta este momento y he quedado muy sorprendido en la rivalidad que hay a la hora de escoger al hijo predilecto y ganador.

Como en el vino anterior, la presentación es la misma cambiando tan solo el color del
encapsulado que en este caso es de un color rojizo.

Presentado en su copa tiene un color granate con capa baja. Es un vino brillante y limpio
con un matiz e intensidad claros.

En nariz sorprende, a copa parada ya se notan una serie de aromas primarios a fruta
bastante marcados. En agitación todavía más, muy destacado en este aspecto.

Una vez en boca es un vino ligero y fresco, de poca aspereza quizás se echa en falta un
tanino más marcado aunque este se encuentre maduro.

Como conclusión es equilibrado, un poco más de cuerpo y posgusto no le iría mal pero en
general un vino destacable igual que su hermano por la relación calidad precio que tiene
siendo un vino de a diario.

Nota extra, tras una segunda cata olfativa aparecen notas a regaliz y curry en retronasal,
siendo el primero más persistente y el segundo un toque fugaz pero intenso a especias.

Al final solo puedo añadir que es un agradable descubrimiento, tanto el Merlot en este caso como el Syrah que sin ser vinos de gama alta pueden plantar cara y sacar pecho ante otros vinos que cuesten tres y cuatro veces más.

Vaya que rápido, ¿has leído ya el análisis del Syrah? Haz click aquí.

Llegamos al final de la cata y me despido de todos con un brindis a vuestra salud, espero que os haya gustado. Os dejo unas mini-encuestas por si queréis valorar los vinos.