Presento la cata de un vino que descubrí por casualidad, un día de quedada con una amiga y que nos hizo pasar una tarde muy agradable, a la vez que un gran descubrimiento.

Las Pilas, de Luis Oliván, vino 100% Garnacha, de la D.O. Somontano (Huesca). Procedente de las uvas de un viñedo llamado “Las Pilas”, del Bespén, en una parcela a 490 m de altitud. De suelo arcillo-calcáreo y arenoso, pobre en materia orgánica, de conducción en espaldera.
En cuanto al modo de elaboración, es por fermentación espontánea, 7 meses en barrica francesa usada de 600 litros y embotellado sin filtrar.
Todo ello nos muestra la mínima intervención y alteración del vino por parte del elaborador.
Cata (Las Pilas, Garnacha 2023)
«Catar ‘Las Pilas’ es un ejercicio de sinceridad. Es un reflejo de su origen: una pequeña parcela de Garnacha a 490 metros de altitud, custodiada por el viento Cierzo en el Somontano.
En la copa, se aprecia el color rubí, limpio y brillante.
En nariz, la Garnacha nos muestra la fragancia de la fruta roja, que rápidamente invita a degustarlo.
Al probarlo, el vino nos regala una entrada fresca y amable, con una acidez fresca y viva. El tanino está muy bien integrado y acompaña a una persistencia larga y agradable.
‘Las Pilas’ es el retrato de un sueño cumplido:
un vino que se bebe con facilidad, pero que se piensa con profundidad.
Luis Oliván nos entrega no solo una botella, sino una filosofía líquida:
la grandeza se encuentra en la sencillez, y el mejor lienzo para la Garnacha es el respeto absoluto por su naturaleza.»

