Anteriormente ya había disfrutado probando diferentes vinos del bierzo elaborados con uva Mencía, algunas veces más afortunadas que otras. Buscando vinos de la zona me encontré con esta curiosa bodega “Mengoba”, dirigida por Gregory Pérez, reputado enólogo de origen Bordelés, pero que el mismo se define como Berciano de corazón, en la que basa la elaboración de sus vinos en principios de conocimiento de los suelos, uso de variedad tradicionales, mantenimiento de la biodiversidad en el terreno y el rechazo de uso de herbicidas, donde se realiza un trabajo selección en viña y maduración de las uvas, manteniendo bajos rendimientos y empleando técnicas de vinificación tradicionales.

“MENGOBA BODEGA Y VIÑEDOS”

Bodega: Ubicada en San Juan de Carracedo, cerca del histórico Monasterio de Carracedo, uno de los más importantes del Bierzo y del Camino de Santiago.

  • Año de fundación: 2007
  • Superficie total de viñedo: 6 ha.

Enólogo: Gregory Perez de origen Bordelés. Diplomado por la Escuela de Enología y Viticultura de Burdeos de Blanquefort en 1998. Ha trabajado en Château Grand-Puy-Lacoste y especialmente en Château Cos dEstournel entre 1997 y 2000. Tras sus primeros pasos en Francia, sus raíces familiares y el empujón de algún amigo le llevaron a España y en concreto al Bierzo, donde inicia el proyecto en el que dedica toda su energía.

Filosofía de trabajo y elaboración: Se basa en el conocimiento y el respeto extremo por la viña. Mantener los suelos vivos en busca de la riqueza del ecosistema, que busca el respeto y la sostenibilidad de la viña. Unos principios que están logrando sacar a la luz vinos naturales y con la personalidad de cada “terroir”. El Bierzo en estado puro. La idea básica es que respetando el origen de la uva se obtienen vinos auténticos.

Viñedo de la bodega: Se encuentran en la localidad de Espanillo, en la comarca del Bierzo, en la cabecera del río Cúa. Están situadas en laderas de pronunciadas pendientes a más de 600 m de altitud, orientadas al mediodía y ventiladas por constantes corrientes de aire.

Trabajo en la tierra: Utiliza únicamente abonos orgánicos en pequeñas cantidades, aplica remedios naturales contra las plagas y limita los rendimientos al vigor natural de la planta. Sólo se utilizan levaduras autóctonas y se limita al mínimo imprescindible las dosis de sulfuroso.

Trabajo en Bodega: Los vinos se elaboran en depósitos de diversas capacidades de acero inoxidable, además de fudres y barricas de roble francés para la fermentación y maduración de vinos blancos y tintos. Se trabaja con la idea de intervenir lo mínimo en los procesos de elaboración

VINO seleccionado para la realización de la cata: MENGOBA (MENCIA – ALICANTE BOUCHET)

Se trata de un vino de Coupage, no muy usual en el Bierzo.

  • Variedades: Mencía y Alicante Bouchet
  • Cosecha: 2018

Viñedo: Las parcelas de Mencía están situadas en Espanillo a 700 metros de altitud, la edad media del viñedo es de 80 años para la Mencía y de 50 años para la Garnacha tintorera, plantadas en Horta y Villafranca.

Suelo: El suelo es de pizarra descompuesta con zonas arenosas, dentro de un entorno boscoso y de gran diversidad natural. Se trabaja de manera artesanal con tres pasadas con arados tirados por dos vacas para las viñas de Espanillo y para las viñas de Horta y Villafranca, en primavera.

Elaboración: Se realiza una vendimia manual en cajas. La uva es seleccionada, despalillada en parte y estrujada. Luego pasa directamente en Foudre de 5000L donde hace la fermentación alcohólica y malo láctica, quedara en este Foudre hasta su trasiego para ser embotellado. El tiempo de crianza es de 11 meses para la añada 2018. El embotellado sin filtración se hace con una ligera clarificación.

  • Graduación alcohólica: 13 %
  • Producción anual: 13.000

Nota de Cata:

Es un vino limpio de color rojo granate con ribetes rubís, en el corazón su aspecto se observa velado, sin duda debido a que su capa es alta.

El aroma tras descorchar la botella es de un vino reducido, cerrado, el cual se pierde pasado un corto periodo de tiempo, emergiendo posteriormente aromas de frutas negras maduras, tipo ciruelas, notas especiadas con aromas de pimienta, toques herbáceos y algo maderizado. Es de una intensidad media.

En boca es un vino rudo, con una acidez muy viva y marcada. Destacan taninos verdes aportando aromas herbáceos y amargores. Es intenso, pero poco equilibrado, anguloso, en el que predomina sobre todo el amargor y algún toque picante, quedando vacío en el centro de la boca y generando una sensación como de hueco.

No se llegan a apreciar los aromas frutales y especiados que tenía en nariz y destacan más los aromas vegetales (piracínicos) y ligeramente algún aroma terroso.

Posee persistencia en boca con intensidad media.

Es un vino que tiene recorrido y que puede evolucionar con el tiempo, llegando a suavizar y dulcificar los taninos más verdes.

Conclusiones:

En mi opinión es un vino que se asemeja a un trampantojo ya que la expectativa que genera en la fase visual no está acorde con las siguientes fases de la cata.

El motivo de los desequilibrios que se detectan en boca pueden haber sido generados por no dejar alcanzar la maduración fenólica adecuada en la uva Mencia, buscando minimizar la perdida de acidez, lo que ha podido provocar un aporte de tanino verde al vino. Y que posiblemente se haya fermentado a temperaturas altas o que no se haya remontado o trabajado el sombrero lo suficiente generando aromas herbáceos y amargos. 

La cata realizada no da los resultados que se habían extraído de los comentarios del propio elaborador y tampoco coinciden exactamente con las notas de cata de páginas que comercializan el vino.

A pesar de que la cata de este vino no ha cumplido exactamente con las expectativas que me había creado sobre la bodega y el trabajo del Enólogo, creo que seria un error grave por mi parte catalogar a la bodega y a sus vinos por esta experiencia, estoy seguro que dentro del proyecto de esta bodega existen grandes vinos y elaboraciones que merecen ser explorados, y que nos van aportar grandes y satisfactorias experiencias.