Para este post he decidido probar con un vino natural de la bodega segoviana “Microbio Wines” que tenía guardado desde hace tiempo. Se trata de un vino ancestral, un pet-nat (“Pétillant Naturell), un vino de los llamados “naturales” y ligeramente espumoso. El precio de compra aproximado fue de 18€.

PERO… ¿QUÉ ES UN PET NAT?
Se trata de un vino espumoso natural que se elabora según el conocido «Método Ancestral» (que nada tiene que ver con el Método Tradicional que se hace en Champagne o Cava). En este tipo de vinos se dejaba en cierta medida la fermentación sin controlar, embotellando estos vinos sin estar totalmente fermentados (por ejemplo a la llegada del invierno) y reanudándose la actividad de las levaduras en el interior de la botella una vez que las temperaturas aumentaban.
En este caso el dióxido de carbono que se genera durante la fermentación pasa a integrarse dentro del propio líquido creando este espumoso. Este hecho hace que muchas botellas cuando se realizaba ancestralmente este tipo de vinos verían auténticos descorches espontáneos por la presión ejercida en el interior de la botella.
Este hallazgo que durante muchos años fue considerado un defecto, paso a evolucionarse, controlando la fermentación y eligiendo el momento del embotellado adecuado para que el carbónico se integrase y se procediera con un cierre especial para que no hubiera una apertura accidental. De esta forma solo los azúcares y levaduras presentes en el vino, sin ningún tipo de adicción, pasan a botella. No obstante los restos de lías y levaduras permanecen en botella por lo que podemos ver una “turbidez declarada “ en los vinos (al no pasar por un proceso ni de clarificación ni de filtración antes de ser embotellados.
Su inicio se localiza en la zona vinícola francesa del Loira, en los años 90 del S.XX con elaboradores como Thierry Puzelat o Christian Chaussard, apostando siempre por la mínima intervención.

Christian Chaussard
Blancos, rosados y tintos suelen elaborarse en zonas frías y suelen tener menos grado alcohólico, suelen ser secos o con un bajo nivel de azúcar residual. Ligeramente espumosos como hemos dichos presentan sedimentos al no ser filtrados ni clarificados y suelen estar cerrados con una chapa (rasgo distintivo de este tipo de vinos).
CATANDO NIEVA YORK 2019
“Nieva York” es un 100% verdejo procedente de viñedos en la localidad de Nieva en Segovia (Castilla y León) de suelos de arenas silíceas y canto rodado. La vendimia es manual y la vinficación se realiza a través de un prensado de la uva en prensa vertical para pasar a hacer la fermentación alcohólica con levaduras autóctonas. Antes de terminar la fermentación el vino es embotellado completando el final de la misma en botella (completando así el estilo “Pet-Nat”)
Pasa 8 meses en botella sobre sus lías finas para después hacer el degüelle, una a una (á la volé), posteriormente las botellas son rellenadas con el mismo vino (es decir no se le añade ningún licor de expedición como en los espumosos) y se cierra con chapa.
Desde la bodega comentan que buscan uvas con poco contenido en azúcar, con pH bajo y por lo tanto alta acidez. Su graduación alcohólica es de 12% vol. y como esta práctica no está amparada por ninguna denominación ni indicación geográfica de la zona sale como «Vino del país».

Desde la bodega comentan que buscan uvas con poco contenido en azúcar, con pH bajo y por lo tanto alta acidez. Su graduación alcohólica es de 12% vol. y como esta práctica no está amparada por ninguna denominación ni indicación geográfica de la zona sale como «Vino del país».
MICROBIO WINES
Ya en la cata, lo primero que llama nuestra atención es, nada más abrirlo, la formación de espuma por acción del carbónico que nos recuerda a cuando abrimos una botella de cualquier refresco. Una vez servido en copa, la burbuja también se hace presente dando casi más la apariencia de servir una cerveza que un vino. Como podemos ver en la imagen el vino es totalmente opalescente, con bastante turbidez y sedimentos propios de los restos de lías y de levaduras que denotan el estilo del vino (al no estar ni estabilidad protéicamente ni filtrado).


En mi opinión y a diferencia de otros vinos naturales que he probado, la burbuja no es para nada fina, sino más bien gruesa y pesada. Algo que a mi gusto es un defecto si lo comparamos con un vino espumoso bien elaborado; seguramente las condiciones higiénicas y de estabilización del vino no han sido las más adecuadas y aquí denoto que el productor puede intentar vender “este defecto como una virtud”, cosa con la que no estoy en absoluto de acuerdo.
El color es de un amarillo pálido oxidado, seguramente por la acción oxidativa del propio vino y su escasa protección frente a bacterias y otras sustancias al no llevar ningún tipo de protección frente a la acción de coloides, tartratos… La intensidad es baja también.
En nariz es todo menos frutal, hablando de una variedad además aromática y frutal como es la verdejo, quedando cualquier aroma floral o vegetal enmascarado por notas de reducción y sobre todo por notas acéticas y volátiles. Es intenso, pero en el mal sentido y por tanto su complejidad más bien pobre. Obviamente no hay notas aportadas por la madera al no haber una crianza ni una elaboración en este soporte, y aunque si lo hubiese tampoco se haría notar por la alta carga de olor a acéticos.
Incluso noto ciertos aromas probablemente derivados de las Brettanomyces (que estarán muy presentes al no haber habido un filtrado amicróbico antes del embotellado) y que estarán reforzados por las notas acéticas.
En boca es extremadamente ácido, puede recordar obviamente a la entrada den boca de ciertos espumosos pero no tiene un recorrido suave, fino y elegante, por lo que en mi opinión me recuerda más a una cerveza de tipo lámbica con bastante presencia de carbónico.
Si que se presencia de alguna notas dulces, seguramente más de manzana verde (que recuerdan al sabor de una Granny Smith), pero en seguida las notas de evolución y acéticas mudan cualquier atisbo de frutosidad, dando una moderada astringencia y para nada un vino con cierta untuosidad y complejidad. No es un vino equilibrado. Finalmente el postgusto vuelve a dejar notas acéticas y notas oxidadas, de la propia evolución con una aspereza muy contundente.
En conclusión querido lector… abrimos el melón para discernir las modas y corrientes actuales, donde en mi opinión la palabra «vino natural» no tiene porque significar «mejor vino». Sé que hay vinos naturales muy ricos y bien elaborados, pero en mi opinión son los menos. Y es que cuando intentamos vender «un defecto como una virtud» si miramos bien.. puede que más allá del marketing si nos caiga la venda de los ojos.
