El pasado viernes 18 de Febrero, celebramos un bonito reencuentro en la sala de catas del IES La Laboral. Varios de nuestros ex-alumnos que hoy se encuentran en el candelero del sector vitivinícola riojano, nos contaron sus proyectos entre amigos y probamos también sus nuevas creaciones.

Víctor Ausejo Viticultor.

Campechano como siempre, nos conto su sencillo proyecto, fruto del buen hacer y un poco de  suerte, y como sin prisa y sin pausa lo va ejecutando y haciéndolo crecer.

Nos presento sus vinos de la variedad que le ha hecho popular, la garnacha blanca.

Victor Ausejo Viticultor- garnacha blanca fermentado en barrica.

Un vino amarillo pálido con reflejos verdosos y brillante. Nariz de intensidad media golosa, fresca y floral. en boca mantiene acidez, equilibrado y con cuerpo, final contenido pero persistente.

Parcela 333 – garnacha blanca criado sobre lías en depósito 10 meses.

Como bien dijo Víctor, no me mato mucho la cabeza con los nombres.

Vignerons de la Sonsierra

José Gil nos explica el proyecto que ha emprendido junto con Viki, su mujer.

Tomando el relevo de su clásica bodega familiar, Bodegas Olmaza, se decanta por los vinos de pueblo y paraje, fijándose en los viñedos mas altos de su territorio. Así cuenta con 2 líneas de vinos.

San Vicente de la Sonsierra, con vinos de parajes como “La Canoca”, “El Bardallo” y “La Concova” en Rivas de Pedroso.

También su nuevo vino de “LaBastida”. Un vino granate de capa y brillo medios, con aromas a frutos negros con especias (pimienta) y aromas de monte bajo. En boca, resulta muy fácil a la entrada, con gran amplitud de boca y un tanino fino y pulido.

De elaboración clásica, fermentado y criado en cemento y pasado a bocoyes de 3000 Litros de medio uso, no resulta un vino típico de la zona, pudiendo recordar a vinos del Medoc.

Ricardo Fernández – Bodegas Abeica.

En este caso Ricardo continua con su Bodega familiar Abeica, abordando también el concepto de vinos de pueblo y apostando por la poca intervención y el cemento sin cubrir.

Su tinto 2020, con capa media alta, brillo medio y tonalidad juvenil, resulta meloso en nariz, con frutas del bosque maduras y toques a cuero y cera. En boca resulta equilibrado y sabroso a la vez que robusto y caliente, fácil de beber y con largo recuerdo de tanino dulzón. En este caso el vino mantiene mucha tipicidad de la zona.

El Bardallo 2021, sigue la línea con capa media alta y brillo medio, pero con una nariz mas fina, penetrante, perfumada y sutil. Boca ligera a la entrada, con sabor a moras, frambuesas a media boca y persistente en boca con un toque fresco como a regaliz muy agradable.

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