Introducción

Surcando el río Cidacos, en la Rioja Baja, y protegido por la sierra de Yerga y Peña Isasa, se encuentra un pueblo vibrante y muy especial llamado Autol. En este contexto, lleno de agricultura, industria de la conserva, buena gastronomía y, por supuesto, viñedos longevos, se sitúa la bodega Marqués de Reinosa.

Historia

(Don Joaquín Garralda Oñate, Conde de Autol y Marqués de Reinosa)

La historia de esta bodega merece la pena ser contada. El Marqués de Reinosa fue senador y Marino de guerra, y creó, a finales del s. XIX las bodegas que ahora llevan su nombre.

También fue famoso por ayudar a viticultores españoles a llevar al Senado la ley que perseguía la adulteración en los vinos y, aunque le costó 2 años, tuvo la suerte de ver promulgada su ley.

Y aquí viene la segunda parte, aunque no menos interesante, de esta historia. La historia de cómo llegó a mis manos esta botella.

Yo vivo en Tudelilla, un pueblo también de tradición vitícoloa, no muy lejano a Autol. Llevo la gerencia del bar del pueblo y mucha gente me regala muchas cosas… ( desde verduras hasta licores, etc.)

En este caso, un cliente (sanitario) me regaló esta botella de Marqués de Reinosa, tempranillo blanco, añada de 2019.

Ahora viene la parte más bonita de esta historia. Esa botella había sido donada por las bodegas Marqués de Reinosa durante la pandemia a cientos de sanitarios en el Hospital Fundación de Calahorra, entre otros centros sanitarios. ¿ No os parece precioso? Aquí os dejo un enlace por si queréis más información de esta maravillosa historia

https://www.lomejordelvinoderioja.com/agradecimientos-vino-marques-20200511183823-nt.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F

Cata

Entramos ya en la parte más importante, la cata de este vino. Marqués de Reinosa. Variedad tempranillo blanco, añada de 2019, perteneciente a la DOCa Rioja, grado alcohólico 13% Vol.

Con etiquetado sencillo y a mi parecer elegante, ya nos da una primera idea de lo que a mi parecer encontramos en el interior de la botella.

Al descorchar encontramos un tapón sintético, muy apropiado para blancos jóvenes. No encontramos asimismo malos aromas de reducido, etc.

En la fase visual encontramos que es un vino con colores pajizos, trigo amarillo, gran limpidez, no se aprecian turbios, y un brillo alto, apreciación de algo de burbuja. Podemos decir que es un vino semiseco.

En cuanto a la fase olfativa, la dividiremos en dos partes: a copa parada y a copa movida, porque sabemos que pueden variar los aromas y su intensidad:

Intensidad de olor alta. Olor contundente

  • A copa parada: olores más florales y herbáceos, aunque en ningún momento desagradables, olor a cesped cortado, a margaritas…
  • A copa movida: Se intensifican aún más los aromas, en este caso los frutales, cítricos y ligeros toques a piña

Entramos en la fase gustativa, se aprecian los sabores frutales a piña, etc, la acidez ayuda a intensificar estos sabores frutales y también florales ( que se aprecian más de manera indirecta). Persistente y muy agradable en boca.

Conclusiones:

Vino muy aceptable dado su precio, que ronda entre los 3 y 6 euros, vino muy correcto sin defectos perceptibles. Bueno para tomarlo solo y perfecto para acompañar con un buen pescado o marisco.

¡Ahora solo os queda probadlo ! Espero que disfrutéis como yo lo he hecho. ¡SALUD!